viernes, 18 de diciembre de 2015

SUPERNOVA por: César Verduguez Gómez


 

                                                             
La  selección de cuentos que nos presenta la Sociedad de Escritores de Narrativa  Fantástica y Ciencia Ficción, en su primer Volumen, tiene una muestra variada  y como sucede con todas las antologías, hay cuentos de enorme valía  y de menor alcance, sin embargo las valoraciones personales  son distintas de acuerdo a la percepción literaria de  cada lector. Se puede mencionar un centenar de casos en que un cuento puede gustar a un buen número de personas pero a otro  de ninguna manera, al contrario, le parecerá sin mérito para alguna calificación.
En el libro en cuestión, encontraremos  cuentos que sobresalen por su magnificencia,  en muchos de ellos, pero en general los encargados de la selección han reunido muy buenos trabajos y por ello  no cabe más que felicitarlos por este empeño de hacer conocer la literatura nacional en esta nave  que recién empieza a decolar (aunque ya existieron serios intentos)  en los nuevos espacios bolivianos  de la fantasía y de la ciencia ficción.  Es un esfuerzo digno de aplauso.

LA CRIATURA.  Es un cuento de Vanessa Giacomán  que entraña un tema de verdadero horror que recuerdan los cuentos de espanto infantiles como “Barba Azul”, en aquello de devorar niños . En estos tiempos en los que la fantasía negra se queda pequeña frente a la pavorosa realidad actual en la que desaparecen niños y mujeres con la incógnita enorme de los fines inconfesables y pavorosos que están por detrás; los cuentos más terroríficos y macabros dejan de serlo frente a  la pantalla  de los sucesos diarios. La imaginación e inventiva de Giacomán se deslizan con presteza y facilidad por caminos inimaginables  y al escribir las desenvuelve  con maestría y dominio de la materia cuentística. Es un cuento de buenos kilates digno de leerse.

EL HOMBRE X, de Gonzalo  Montero,  es un  relato muy interesante, una historia de un mundo futuro donde una agrupación de hombres  con resabios  de  la sabiduría  ancestral y universal de las culturas andinas,  reunidos  en una Hermandad del Disco  Solar , lucha contra fuerzas  imperiales que dominan la región. Lo interesante es que se utiliza todos los conocimientos  de la informática celular y se utiliza como arma genes cancerígenos. La  técnica de plantear una historia dentro de otra y que ambas confluyen en un final único está bien lograda máxime que una de ellas está en pleno proceso escribiéndose en un libro. Hay que destacar la invención de un lenguaje en ese futuro posible que parece un “argot de los bajos mundos con neologismos provenientes de otras lenguas”.  Es factible la existencia, pese a los avances tecnológicos increíbles y de una superación civilizada,  de estratos sociales  marginales con una propia jerga idiomática.
 En el libro algunos cuentos pareciera que tuvieran textos muy largos. Un cuento puede ser largo o no dependiendo del interés que le cause al lector. Si el texto es soso  o muy denso será en consecuencia largo pero si es ágil y sorprendente no se advertirá su extrema largura,  entonces no depende del número de páginas que abarque, inclusive si llegara a gustar al lector, éste  lo reelerá una y otra vez sin objetar la extensión.
 El “Hombre X” acaba abruptamente cuando el lector desearía saber más sobre los sucesos siguientes, pero es también un recurso, el final abierto, para que aquel elucubre  sobre las posibles secuencias según su imaginación. En definitiva es un cuento de muy buena factura.  

EL DIA DEL JUICIO, de Dennis Morales. Recordamos a grandes autores que decían: no hay tema bueno ni tema malo, la calificación de bueno o malo  depende del tratamiento que se le dé, la manera de expresarlo o de la  forma de plasmarlo. Este parecer es válido para la literatura, la pintura y otras manifestaciones del arte. Dennis Morales consigue un trabajo  excelente con  recursos técnicos conocidos y alguno propio. La trama muy bien manejada y un final inesperado.  El ritmo del relato y su intensidad  en ningún momento decae, es más, el interés por conocer las escenas siguientes  crece gradualmente. Un cuento desde  el primer párrafo debe agarrar al lector sin el esfuerzo de éste para empeñarse a continuar.  Al margen de otras bondades el relato que analizamos está muy bien logrado digno de un cien sobre cien.

CYBERELLA.  Una mujer del futuro en su forma de ser, de pensar y de hablar  que puede caracterizar una totalidad del mundo virtual en el que es difícil discernir entre lo humano mecanizado y las máquinas humanizadas, en  la sordidez de urbes salvajes  de neón, cemento y acero con habitantes que poseen watware conectados al ciberespacio.
Definitivamente  cada trabajo literario tiene su público y el que estamos tratando será aceptado entre la gente compenetrada de la tecnología ultra avanzada, de la informática, del ciberespacio y de las aventuras fantásticas del universo virtual. Sin duda es un excelente cuento con esos ingredientes.
Es muy probable que se le endilgue a Dennis Morales alguna influencia de autores precedentes. Este punto es tan subjetivo que  puede mover a errores,  falsas y caprichosas comparaciones. ¿Alguien puede afirmar que sus escritos, los de cualquier escritor, son con toda seguridad originales? Tendría que reinventar desde la lengua que utiliza,  crear géneros y preceptivas literarias. Todos los que emplean  la palabra escrita traen la carga de miles de libros que obran como sedimento en su historial de lecturas y se manifiesta al momento de producir. Todos tenemos “influencias” de un historial  literario de siglos, de miles de antecesores que fueron aportando su pizca de creatividad.

APARICIÓN DE MANCO KHAPAC. Este es un  cuento que trae el doble motivo e interés: el de gustar de una pieza literaria y el de conocer los hechos primarios de nuestros ancestros que comienza  luego de la hecatombe mundial del Diluvio y la desaparición de la Atlántida. La ciencia ficción no sólo trata, como es de suponer, del futuro, sino también del pasado y  he aquí que Ivan Prado  nos ofrece de los tiempos remotos, en los orígenes míticos de los habitantes andinos, pasajes como la entronización de entes (llámense espíritus, soplos de seres superiores divinizados  o almas) en los cuerpos humanos de los planos físicos  densos de la tierra.  Aquí nos enteramos que las naves de esos tiempos  remotísimos se llamaban phawaywasi  que podían surcar  los espacios del Sol a la Tierra y por supuesto por todo el sistema solar. Es un cuento que con facilidad puede extenderse y convertirse en una novela. Así da a entender su final, o tal vez sea un capítulo inicial de un libro que el autor extrajo para la selección de Supernova. De cualquier modo es una pieza de antología.
En el único puntito con el que no estamos de acuerdo, es el beso  de Ayar a su esposa. En las culturas primitivas  de estos lares no existía este cariño labial que fue introducido por los europeos. Véase las estatuillas  en cerámica y las muestras de orfebrería que nos legaron los quechuas y aymaras. Salvo el argumento de que en aquellos prototiempos  se haya  practicado el ósculo perdiéndose luego en los siglos posteriores hasta el arribo de los ibéricos.

LA HISTORIA DE CHISTOSO, del mismo autor. Que no se engañe el lector que espera reir un poco. No se trata de alguien que dice o hace chistes. No.  “Chistoso” es el apodo de un personaje que vivió, vive o vivirá en el Eterno Ahora  no obstante los millones de eones (medida de tiempo) transcurridos en su existencia, es apenas un alguien, una circunstancia. El relato  está constituido de sueños  con el uso de contraposiciones: “Si bien yo estaba desnuda de mentiras, también estaba desnuda de verdades”.   Los pasajes oníricos, como tales no tienen un orden lógico ni secuencias consecutivas. Para hilar un hecho con otro tienen que pasar muchos eones.

LA COLUMNA DE LOS ARCANOS, de Ronald Rodríguez, es un cuento  que trata de una búsqueda incesante, obsesiva,  que lleva a los límites de la locura a Kirstano, a pesar de las advertencias de Pinas, el maestro más sabio y antiguo. Arrastra  hacia la muerte a cerca de treinta hombres en un viaje en el que  enfrentaron grandes peligros, en pos de una quimera: el alfabeto básico  de los antiguos y por ende el Origen, que le permitiría descifrar los rollos encontrados en la biblioteca del Ágora. El relato transcurre en el larguísimo y doloroso viaje repleto de vicisitudes y termina en un final sorprendente e inusitado.

JORGITO, de Miguel Sequeiros. El tema social de las minas, tomado muy amenudo  en una época de la cuentística nacional con la sazón de fantasía telúrica y demoniaca, además de la política y represión militar de las masacres, regresa con Sequeiros con un aditamento más: el horror. Cuento digno de repetir su lectura para sentir doblemente el impacto, la conmoción que produce sus escenas espeluznantes. En la página 135 podría colocarse el fin, sin disminuir  un ápice el regusto que dejan los buenos cuentos, pero el autor empecinado en causar una mayor impresión de pavor en el lector, nos suelta, como perro con babas hórridas en el hocico,  la continuación después de la tragedia, con más espanto y horror macabro imposibles pero factibles en este género.
Por su composición, la estructura y el mejor desarrollo de su temática con el soporte social del ámbito minero y la bien medida dosificación de las espeluznantes  escenas este cuento está ubicado entre los mejores de la selección de Supernova.

TU FACEBOOK FUE HACKEADO,  de Ana Triveño. Es un cuento escrito con una sencillez de lenguaje y de acciones naturales  del hoy común que pareciera no ser parte de la selección que comentamos. En una casa de clase media,  una chica común que sabe del conocimiento y manejo de celulares, tablets, whats apps y otros de reciente invención,  al despertar en un domingo cualquiera se enfrenta con un posible hacker que la tiene  en permanente tensión y temores. El misterio  latente, las angustias que procrea a través de las aplicaciones del facebook  (producto de las nuevas caras  de la tecnología de comunicación social masiva que traen una infinitud de problemas)  se sitúan en este ámbito. La autora tiene el don del manejo de las situaciones humanas en lo simple y cotidiano de la vida, sin embargo debajo de ese barniz de instantes comunes se esconde las profundidades de la muerte que llega a veces sin dramas a través de los medios tecnológicos y las redes sociales. Luego de una serie de idas y venidas, de dudas e indecisiones de la protagonista, se llega a un final abierto e imprevisible para que el lector haga conjeturas y elija  una deducción, la más verosímil. En suma es un excelente cuento.


martes, 8 de diciembre de 2015

Supernova y su antología (Los Tiempos) Por: Ana Triveño

Hace algunas semanas, en el transcurso de la IX Feria del Libro de Cochabamba, la Sociedad de Escritores de Narrativa Fantástica y Ciencia Ficción: Supernova estrenó su primera antología de cuentos, llamada de la misma forma que el grupo. Esta obra fue bien recibida por el público cochabambino, que descubrió autores e ideas diversas a través de sus páginas.
Dentro la antología encontramos cuentos de ciencia ficción, terror y narrativa fantástica. Historias diferentes una de otra, que abordan nuestro pasado, presente y futuro. Observamos la participación de Vanessa Giacoman con su historia “La criatura”, con el tema del miedo infantil. Muchas veces no hacemos caso de los temores de los niños, cuando en ciertas ocasiones podrían tener un fundamento más real de lo que esperábamos. Por otra parte, Gonzalo Montero, con su cuento “El hombre X” utiliza la metaficción (cuando una historia está dentro de otra). En este caso, se trata de un escritor que se encuentra con uno de sus personajes.
Dennis Morales nos trae dos relatos de mundos futuristas: “El día del juicio” y “Cyberella”, ambos con una perspectiva fresca y carácter político. Iván Prado también nos presenta dos relatos: “Aparición de Manko Khapaj” y “La historia de Chistoso”, ambos con pensamientos filosóficos sobre nuestro origen y el misterio del universo. Ronald Rodríguez nos muestra otra teoría sobre el origen de la humanidad con su cuento: “Las columnas de los Arcanos”.
Finalmente, Miguel Sequeiros nos relata una historia de terror sobre el Tío, conduciéndonos al terror psicológico con su obra “Jorgito”; y yo presento los últimos momentos de una joven narrados en segunda persona con la historia: “Tu Facebook fue hackeado”.
Los cuentos son de estilos diversos, se puede apreciar la esencia de cada escritor en ellos, y sin embargo, observar que sus visiones de la realidad pueden no estar tan alejadas entre sí. Eso es Supernova, un conjunto de personas diferentes que nos unimos en una sinergia literaria. Como dice nuestro lema: Miradas distintas, mundos escondidos, mentes fantásticas. Felicitaciones a Supernova por su primera antología, que las siguientes lleguen con igual entusiasmo, brindando espacio a todo aquel que se aventure a incursionar en el mundo de la narrativa fantástica, la ciencia ficción y el terror.

sábado, 28 de noviembre de 2015

CUENTO CIBER-PUNK LUNDINESCO : ( INÉDITO)



UN SPLIFF PARA EL CIBERLUSTRABOTAS


POR MIGUEL LUNDIN PEREDO


Vuela sobre la ciudad en su recorrido diario busca clientes para
lustrarle las botas metalicas con bio-tinta de betun,el motor de su jetpack
se queda sin gasolina y se detiene debajo de un arbol de acero con hojas
artificiales fosforecentes,mira a un perro con cuerpo metalico,es un perro
cyborg más que camina por las calles buscando baterias para comer en
los basureros locales.

El ciberlustrabota se inyecta neuro-diesel en el brazo y sus ojos descargan
una energia verde explosiva.

Bajo el trance que le provoca el quimico saca un spliff de su bolsillo
y lo enciende con su dedo anular,lo fuma lentamente y sufre una desconexion
subita de la realidad.

-Otra victima mas de la pobreza de Neo Bolivia,capitán .Estos chicos
nunca aprenderan que mezclando spliffs de marihuana radioactiva
con neuro-diesel se queman los circuitos de sus biochips para siempre.

El capitán no dijo nada solo se limito a cubrir el cuerpo de el muerto
y a acariciar al perro cyborg callejero que aparecio inesperadamente
en el levantamiento oficial de otra victima mas de la ignorancia callejera.

El García Márquez de cuento se lo lleva Magela Baudoin

La escritora boliviano-venezolana muestra su emoción tras conocer  el resultado del certamen y con el libro ganador en sus manos
Un gran cierre de año para la literatura boliviana: la escritora Magela Baudoin fue declarada ganadora del II Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez, por su libro La composición de la sal (Plural), dotado de $us 100.000 más la posibilidad de que su obra sea distribuida en las 1.400 bibliotecas de Colombia.

El jurado del certamen, organizado por el Ministerio de Cultura colombiano, se pronució ayer en el teatro Colón, de Bogotá. En sus primeras declaraciones a los medios del país cafetero, Baudoin dijo que estaba muy orgullosa de estar allá y de haber sido la ganadora. “Por la gran herencia de García Márquez, que fue una puerta de entrada a la literatura. Lo amé desde el principio.

Esto que ustedes hacen en las bibliotecas es una cosa muy grande e inspiradora. Me lo voy a llevar a Bolivia, para que un día se creen en mi país bibliotecas. Me enorgullece también estar aquí con mis compañeros finalistas. Este premio es para ustedes también”, subrayó Baudoin, que junto a los otros cuatro finalistas del concurso (la ecuatoriana Gabriela Alemán, el peruano Carlos Arámbulo, el chileno Mauricio Electorat y el mexicano Juan Villoro) estuvo desde el lunes en Colombia, participando de distintas actividades literarias, mientras esperaban el fallo.

Obra
La composición de la sal es el primer libro de cuentos de Magela, que ya el año pasado obtuvo el Premio Nacional de Novela de Bolivia con su primer libro de este género, El sonido de la H. Antes, en 2010, publicó el libro de perfiles Mujeres de costado (Plural).

La escritora boliviana Giovanna Rivero señaló que el triunfo de Magela es muy importante para todos porque creo que termina de abolir la nociva idea de que nuestra producción literaria, con la que participamos en la representación del mundo, no tiene cabida en los circuitos internacionales.

“También confirma esa vieja verdad de la que nunca debemos desapegarnos: el trabajo duro y el absoluto compromiso con el propio arte jamás traicionan. Magela se ha entregado a una búsqueda profunda de sus caminos literarios y esa búsqueda le ha respondido. Ahora, a leerla con atención, que es la forma de celebrarla!”, indicó Rivero, que junto a la autora cruceña Liliana Colanzi, obtuvieron también importantes premios el mes pasado

viernes, 27 de noviembre de 2015

Ciencia Ficción en Bolivia

Sebastián Antezana
Escritor

"Hasta la fecha, De cuando en cuando Saturnina e Iris son los dos puntales más sólidos de la que puede ser una plataforma vital para posteriores y más prolongadas experimentaciones”.

Lector al sol

Si fuéramos a resumir sus ocupaciones en tres o cuatro frases, diríamos que los viajes en el espacio como premisa, el futurismo como bandera, la historia especulativa como trasfondo y la extrema tecnologización de las sociedades como marca registrada son algunas de las características de un discurso que ha devenido en género de culto tanto en cine como en literatura: la ciencia ficción.
Si fuéramos a definir muy a grandes rasgos este discurso, indicaríamos que en su vertiente literaria, la narración de ciencia ficción tiende a constituirse como una proyección pública de una trama privada, el gran despliegue de un relato de cauce y conflictos más bien interiores. Por eso, en gran medida, clásicos del género -como 1984, de George Orwell, o Fahrenheit 451, de Ray Bardbury- se leen fácilmente más allá de las historias que cuentan y se concretan como metáforas correspondientes a la coyuntura en que fueron escritos y, en rigor, correspondientes también a otras coyunturas.
Si fuéramos a dar algo más de detalles, podríamos ver que el núcleo común de todas las historias -las buenas- de ciencia ficción pasa por la confrontación con una parte de la realidad que no tiene que ver con el artificio técnico ni el desplazamiento espacio-temporal en sí mismo -salvo algunas excepciones-, que este núcleo construye una problemática atemporal que se concreta en paralelo a la historia del mundo y, por lo tanto, tiene la capacidad para cuestionarla.
De ahí que temas como el control totalitario, la intolerancia colonial en todas sus facetas, el drama ecológico, las relaciones humanas, la constante de la violencia, las transformaciones culturales -que siempre tienen como base al propio cuerpo- e incluso la historia intelectual, sean los centros de las mejores obras de ciencia ficción.
Si fuéramos a contextualizar la literatura de ciencia ficción en Bolivia sospecharíamos que es por eso que, quizás, los más grandes aportes que en el país se han hecho al género (pienso, sobre todo, en novelas como De cuando en cuando Saturnina e Iris, seguramente las dos cimas del género en nuestro contexto) tienen que ver con privilegiar la exploración de psicologías, imaginarios tradicionales, hechos históricos específicos e incluso reflexiones sobre la forma y posibilidades literarias (es decir, reflexiones meta literarias que en este caso se presentan como meta genéricas) antes que los elementos tecnológicos o fantásticos de las historias, elementos que sirven sólo como alegoría y soporte de una vocación narrativa más bien -por más paradójico que esto suene- ligada al realismo (hecho que, por otra parte, ya había sido anticipado con la transformación de una primera ciencia ficción clásica y futurológica al subgénero del cyberpunk).
Si dijéramos algo más -en realidad muy poco- sobre el contexto nacional, empezaríamos afirmando que en Bolivia tenemos una tradición todavía incipiente en lo que se refiere a la escritura de ciencia ficción -por no hablar de la tradición crítica del género que es, como la de tantos otros, inexistente-, un grupo relativamente pequeño de escritores que, sobre todo desde finales del siglo pasado, ha venido construyendo un corpus todavía desarticulado y con evidentes altibajos aunque ya más o menos visible.
Entre ellos, Alison Speeding y Edmundo Paz Soldán son quizás los dos casos más destacados con las novelas De cuando en cuando Saturnina (Speeding, Mama Huaco, 2004) e Iris (Paz Soldán, Alfaguara, 2014).
Ambas novelas narran historias complejas, altamente convincentes y capaces de interpelar nuestro horizonte políticocultural desde la especificidad del imaginario y las problemáticas andinas (la primera) y desde la crítica a la historia colonial y la cuestión minera (la segunda).
Hasta la fecha, De cuando en cuando Saturnina e Iris son los dos puntales más sólidos de la que puede ser una plataforma vital para posteriores y más prolongadas experimentaciones, la primera planta del futuro edificio de la ciencia ficción boliviana.
Si fuéramos a ahondar algo más en la cuestión de practicantes nacionales del género notaríamos que Paz Soldán y Speeding, desde luego, no son los únicos.
Durante los últimos años escritores reconocidos en el país han publicado libros como El huésped (Gary Daher, La Hoguera, 2004); El despertar de la bella durmiente (Adolfo Cáceres Romero, Kipus, 2009); Helena 2022: la vera crónica de un naufragio en el tiempo (Giovanna Rivero, La Hoguera, 2012); Después de las bombas (Gonzalo Lema, La Hoguera, 2012).
Además, autores quizás menos conocidos, y en su mayoría más jóvenes, nos ofrecen también libros que juegan con el género, como El viaje (Rodrigo Antezana, Nuevo Milenio, 2001); Memorias de futuro (Miguel Esquirol, La Hoguera, 2008); NOVA (Dennis Morales Iriarte, Kipus, 2013);  Hyperrealidad: El evangelio de las profundidades (Ronald Rodríguez, Premio Nacional de Literatura de Santa Cruz 2011), Samay Pata. Al rescate de los selenitas (Iván Prado Sejas, Kipus, 2012); El hombre (Álvaro Pérez, Kipus -Premio Plurinacional de Novela Marcelo Quiroga Santa Cruz-, 2013).
Si tuviéramos que finalizar esta pequeña reseña con una nota positiva, diríamos tal vez que la mayor -y quizás la mejor- parte de la literatura de ciencia ficción en Bolivia todavía queda por escribirse.
Esperemos que el nuevo milenio, auspicioso en este sentido como parece ser, asegure la promesa de una literatura de género comprometida con sus formas futuras, consciente de sus horizontes utópicos y el alcance de su imaginación distópica, y capaz de constituirse como canal productor de nuevos sentidos en el marco de los discursos culturales bolivianos.

jueves, 26 de noviembre de 2015

Día de los Museos en la Región Metropolitana

Hernán Cámara muestra algunas de las piezas que son parte del museo que lleva su nombre y que fue inaugurado meses atrás en Colcapirhua. - Carlos  López Gamboa Los Tiempos

Hernán Cámara muestra algunas de las piezas que son parte del museo que lleva su nombre y que fue inaugurado meses atrás en Colcapirhua. - Carlos López Gamboa Los Tiempos.
Por primera vez, a iniciativa de la Dirección de Culturas de la Gobernación, varias instituciones culturales de los municipios de Cercado, Colcapirhua, Quillacollo, Vinto y Sacaba se unen para celebrar el Día de los Museos por la Integración de la Región Metropolitana.
Esta actividad –que se presenta hoy a las 16:00 en el patio de la Gobernación– se desarrollará este sábado 28 de noviembre a partir de las 9:00 y, además de la entrada libre, contará con un servicio de transporte gratuito que partirá de la plaza Colón.
En Cercado, serán parte de esta actividad el Centro Simón I. Patiño con sus salas de exposición y su Palacio Portales; el Museo de Historia Natural Alcide d’Orbigny, el Museo Arqueológico de la Universidad Mayor de San Simón, las casonas Santiváñez y Mayorazgo, el Museo de la Medicina del Hospital Viedma y la Casa Museo  Martín Cárdenas.
En Quillacollo abrirán las puertas los museos Comunitario Arqueológico Piñami y el Esteban Arze de Cotapachi, a cargo del Regimiento Escuela Policía Militar Nº 3.  El teatro Teófilo Vargas también será parte con una muestra de artesanía, cerámica, esculturas, artes plásticas y gastronomía.
Aunque todo el recorrido dura dos horas, en Sacaba las personas interesadas podrán conocer los puntos patrimoniales de Los Molinos y Melga.
En el municipio de Colcapirhua figura el Museo Hernán Cámara, un emprendimiento privado con una amplia colección de objetos arqueológicos y arte pre y post colonial. Finalmente, Villa Albina de Pairumani será el lugar con el que Vinto se suma a esta jornada cultural.
Esta actividad, que tiene el propósito de dar continuidad a la Noche de Museos, que en mayo de este año celebró su tercera versión,  surgió a iniciativa de la Oficialía de Cultura y la Dirección de Patrimonio, durante la gestión de Uvaldo Romero y Luz María Ordoñez.
“Esta primera versión (del Día de los Museos por la Integración de la Región Metropolitana) tiene el objetivo de motivar a que la población conozca estos lugares y a que se abran más museos en el eje metropolitano”, dijo ayer Uvaldo Romero, quien promueve esta actividad a través de la Dirección de Culturas de la Gobernación y en trabajo conjunto con las direcciones, secretarías y jefaturas de cultura de los municipios de Cercado, Colcapirhua, Quillacollo, Vinto y Sacaba.

sábado, 21 de noviembre de 2015

Don´t skate here, el primer filme de patinetas en Bolivia

quitando los estereotipos el filme propone inspirar y mostrar la realidad El equipo del rodaje pasó por Santa Cruz. Filmaron en cinco ciudades de Bolivia

Los casi 40°C de Santa Cruz de la Sierra, a las 14:00, sobre el asfalto del Palacio de Justicia, no detienen a los ‘skaters’ cruceños que son parte del filme Don´t skate here (No patine aquí). El paceño ‘Leo’ Oviedo y el canadiense Alexandré Laprise filmaron esta hazaña la semana pasada como parte de la primera película boliviana sobre patinadores. Ya pasaron por Oruro, Sucre, Cochabamba y La Paz. 

Con la calidad necesaria para ser exhibida en grandes salas de cine, será estrenada en febrero del 2016 en Inglaterra, Perú y Chile; están en negociaciones con Brasil y Argentina y, próximamente, Bolivia.

El proyectoEl título de la película es una parodia de la serie de Discovery Channel Don´t drive here (No conduzca aquí), que grabó un capítulo en La Paz, reflejando lo difícil pero no imposible que es conducir en la sede de Gobierno. Lo mismo le pasa a los 'skaters' nacionales, a causa de la falta de pistas y ramplas de patinaje.

Según descubrieron, existen más de 300 ‘skaters’ activos en Bolivia. El 50% del filme es protagonizado por jóvenes de Cochabamba, donde este deporte logra apoderarse con más facilidad de esta ciudad, contrarrestando a los 20 sucrenses que lo practican.
Con un modesto equipo profesional de filmación, la dupla trató de recorrer todos los ‘spots’ (puntos donde se puede patinar) en las distintas ciudades. 

La banda sonora del filme tendrá solo a artistas bolivianos, como Surfing Wagner; y en la producción procuran usar la mayor cantidad de elementos nacionales posibles.

Los directores contaron que con este emprendimiento desean abrir el debate sobre el uso de los espacios públicos para esta actividad de entretenimiento saludable y que sea incluido en leyes que respalden su uso libre.

De igual manera, señalaron que pretenden inspirar y destacar a los ‘skaters’, además de reflejar la realidad actual de este deporte que es constantemente discriminado. 

La realidad“Pocas personas se animan a apoyar este emprendimiento, ni siquiera lo reconocen como un deporte. Piensan que somos maleantes” asegura ‘Leo’, que tocando muchas puertas logró auspicios de la tienda Trauma Skate Shop, de Cochabamba, y de empresas y negocios de Chile y Perú.
En el documental se observa que muchas veces los patinadores son botados de las plazas y de otros espacios, e inclusive son arrestados bajo el argumento de que es ilegal, sin que exista nada escrito en el código de Tránsito nacional ni en el código urbanístico del municipio, según los directores.

“Vienen cuatro policías a reducir a un ‘skater’; cuando en ese tiempo están robando, violando y matando”, se queja ‘Leo’, mientras sus compañeros intentan un backside boarslide (un truco con la patineta). Y, así, hay distintos testimonios sobre cómo se la tienen que ingeniar para continuar con esta práctica, que está siendo considerada para ingresar a las Olimpiadas de Tokio 2020.

“Este estilo de vida es inclusivo y comunitario, no es un deporte competitivo; se trata de que todos la pasen bien haciendo un uso justo de la ciudad”, dice Alexandré, esperando que esta actividad sea más conocida en el país y logre llegar más lejos

martes, 17 de noviembre de 2015

Tómalo o déjalo...

La competencia es como un juego de ajedrez. Si perdiste siempre podrás jugar otra ronda. Pelear no es necesario.

Si te deprimes frecuentemente y te quejas de la vida, esto se vuelve parecido al alcoholismo; cuanto más bebes, peor se vuelve. Las personas exitosas no se quejan todo el tiempo.

Solamente los tontos utilizan la boca para hablar. Una persona inteligente habla con la cabeza; una persona sabia, con el corazón.

Si gastas todo tu tiempo en el trabajo, tarde o temprano te arrepentirás.

El único fracaso es dejar de luchar.

Tu actitud hacia el trabajo y las decisiones que tomas son más importantes que tu capacidad.


viernes, 13 de noviembre de 2015

Supernova - Recuerdos y Postales











29

Soy la soledad entonces,
porque así te hago el amor en silencio,
y te acaricio cuando duermes,
porque me temes y a la vez me desprecias,
pero te amo y no lo sabes,
te beso
y no lo sientes,
te hablo y no me escuchas
pero ahí estoy, en tu pecho,
acariciando tus pezones con mis pestañas
yo,
soledad,
¡te amo!
no me dejes
Ha cesado la lluvia de mis manos luciérnagas
se cortan las luces de sus ojos sin uñas
y las nubes de cristal magnético se corren con el viento
vuelo sin chocar entre los tallos de plantas urbanas
me cortan las alas en el intento
pero sigo en el aire
mi cuerpo flota sin movimiento, no he perdido el equilibrio
porque no hay suelo
no hay caída
no puedo morir
no me puedes matar

domingo, 11 de octubre de 2015

La Llajta inspira historias de terror, fantasía y ciencia ficción

La realidad no está lejos de ser una novela fantástica, un cuento de terror o de ciencia ficción. Así lo demostraron siete escritores de Cochabamba que están organizados en Supernova, una sociedad que les permite explotar estos géneros de la literatura.

Supernova se caracteriza porque sus autores investigan a fondo la cultura local y nacional. Quieren enviar un mensaje positivo, pero principalmente incentivar a la lectura a ese grupo de jóvenes que no tiene ese hábito por falta de atracción de alguna historia específica.

Es por eso que la oferta pasa por leer sobre un devorador de almas en Cochabamba, un futuro sin recursos naturales o acerca de los seres mitológicos del país, uno de ellos, el Anchancho.

Ana Triveño Gutiérrez prefiere la narrativa fantástica y en su trilogía “El devorador de almas”. Su protagonista es una criatura que se alimenta de los sentimientos y emociones de la gente, haciéndoles actuar de modo automático, sin sentir y vulnerables a sufrir accidentes.

Dennis Morales Iriarte se inspira en temas científicos, es biólogo de profesión. Su novela “Waca Waca” está ambientada en la Cochabamba del futuro, sin petróleo, ni recursos. Concluye con que al final siempre hay una luz.

También está Miguel Sequeiros, un administrador de empresas que escribe cuentos de terror. Su última obra es “El Anchancho”.

lunes, 5 de octubre de 2015

CYBERGRIND, UNA ALTERNATIVA AL CYBERPUNK: Una entrevista a Ronald Rodriguez Gonzales


Por: Iván Prado Sejas*
Fuente: Amazing Stories Magazine

Ronald Rodríguez Gonzales es un escritor boliviano que se destaca en el ámbito de la literatura fantástica, con una inclinación por el cyberpunk que surgió como una corriente literaria en los años 80 (siglo XX), con autores como William Gibson, Bruce Sterling, Neal Stephenson, Philip K. Dick, John Brunner y otros. En la narrativa cyberpunk aparecen sociedades futuristas distópicas, y la humanidad se debate entre la destrucción y la sobrevivencia. Siguen la corriente cyberpunk películas famosas como Blade Runner, Akira, Matrix y otras.
Ronald Rodríguez es el creador del cybergrind, como un desgaje del cyberpunk. El cybergrind en su origen está relacionado con la música con elementos de fusión que combina grindcore, donde aparecen elementos del death metal (subgénero extremo del heavy metal, considerado uno de los más duros y pesados), con música electrónica y música experimental. En este ambiente pesado, Ronald Rodríguez conduce al lector por senderos oscuros y escabrosos, siendo el argumento distópico la tónica de su narrativa.

Iván Prado para Amazing Stories.- ¿Cuándo empezaste a sentirte escritor?

Ronald Rodríguez Gonzales.- Cuando era niño estaba obsesionado con el cine y los libros, no compartía los intereses de ninguno de mis contemporáneos por la banalidad del futbol y las fiestas del colegio, alucinaba durante todo el día con filmar películas o actuar en ellas. Dibujaba storyboards en todos mis cuadernos y mis padres me compraban blocks de hojas sabana para garabatear así evitando que me aplazara, creo que en ese momento me di cuenta que construía historias. Comencé a escribir a los doce años, motivado por un profesor que descubrió mi trabajo en el desorden académico de mis apuntes. En secundaria mi profesora fue Melita del Carpio, y siento que ella me apoyó mucho en mi desarrollo artístico al incentivar un crecimiento literario, mi rebeldía se manifestaba con la lectura de libros difíciles que no estaban en el programa. La primera novela que escribí se llama La Estación, y surgió al intercambiar correspondencia con varias chicas en el interior del país, les mandaba los capítulos que escribía y al final ellas me mostrarían el anillado completo el día de conocernos en persona, por entonces el correo era un medio más romántico, por esta obra me enamoré por primera vez y viaje alrededor de Bolivia. Descubrí que era un ejercicio natural para mí y escribía compulsivamente, tenía dieciocho años. Escribí la segunda parte de La Estación, durante su redacción encontré elementos de profundidad que hasta el día de hoy me persiguen oníricamente. A los veinte años participé en mi primer concurso literario con una novela denominada Paradoja que trataba sobre viajes en el tiempo a la era del Incario y a la Inglaterra victoriana. No contaba con los medios de información de hoy por eso que las bases de esa obra eran un tanto pueriles. En la universidad empecé a escribir varios proyectos, distintos y cursis, muchos motivados por mis visitas a la ciudad de Santa Cruz concretamente a la Chiquitanía, pero no había escrito ninguna obra contundente y precisa; resalto que en la prosa de esos cuentos y borradores que hice en esa primera etapa, la maldad y la oscuridad estaban ausentes, quedando lienzos incompletos y demasiado ingenuos que hoy no me atrevo a rescatar.

Cuando me licencié de abogado tuve la oportunidad de viajar a Santiago de Chile para hacer un postgrado, y allí en la soledad encontré mi voz verdadera, y escribí en el lapso de dos años la novela EL JARDIN Y LOS NAUFRAGOS, la cual es para mí una obra completa, con pies y cabeza y capaz de transmitir muchas sensaciones extremas al lector. Considero esa obra la primera literariamente hablando y algún momento la publicaré.

A.S.M.- La escritura te permite penetrar en distintos mundos que combinan lo ficcional y la realidad. ¿En qué medida tus obras reflejan la realidad, y en qué medida son una simple ficción?

R.R.G.- La realidad es una hipótesis que trabajé durante muchos años de mi vida, porque al recibir los primeros golpes que despiertan la conciencia, las preguntas siempre te llevan a terrenos que exaltan tu espíritu o tu superficialidad, como pastor o ganado. La realidad es una percepción superficial, un legado de los padres a nosotros, una limitación en los diferentes procesos que atraviesa el humano inteligente antes de morir, un bloqueo de los sentidos, un motor averiado, por ello que la realidad es una versión mediocre de la supervivencia, debemos comer y abrigarnos, pulsiones atávicas para permanecer en el mundo. Partiendo de ese análisis es muy concreto establecer lo que quiero reflejar cuando escribo, la ficción es una herramienta de arado y la realidad es un juguete de niños. Es mucho más difícil escribir ficción porque debes contextualizar y las personas que ostentan la racionalidad no están acostumbradas a abandonar sus madrigueras de supervivencia para vivir fantasías, aquellos que lo hacen son lectores que han sido atrapados por este arado literario que permite aislar el momento presente y transportarte a lugares sin tiempo y sin materia, pero con sentimientos reales. Sin embargo, he trabajado estos últimos años en la investigación de geopolítica energética y realmente ha sido mucho más complicado emocionalmente por las conclusiones que se alcanzaron, por lo menos en la ficción el final está planificado.

A.S.M.- ¿Por qué escribes? ¿Cuál es tu motivación para ingresar a mundos ficcionales que pretenden reflejar realidades donde están presentes la “oscuridad” (YING) y la “luz” (YANG)?

R.R.G.- La oscuridad y la luz, juntas son la esencia de la humanidad, si bien mi literatura temprana ha sido un experimento sobre emociones extremas y sentimientos que ponen al protagonista en perspectiva sobre su humanidad, el mensaje de lo oscuro no es exaltar la muerte o la decadencia, sino obligar al observador a entender que existe una existencia superior donde las dudas primordiales te llevan a obtener respuestas que el tiempo brinda con lentitud, la madurez y las experiencias permiten entender las complicaciones de conceptos, el dolor y la muerte son requisitos de ésta vida. Pero escribo porque desde niño he sentido que esa respuesta sobrenatural se encuentra disponible a través del conocimiento, y hay mucho conocimiento en las propuestas de los artistas, los símbolos y las exaltaciones conducen a un resultado consensual. Todos los seres humanos hemos encaminado nuestras vocaciones en valor de una existencia condicionada, la humanidad es sinónimo del desastre y la destrucción, las consecuencias las hacen en conjunto y es lamentable que la evolución a un estado superior no sea por el conocimiento, sino por el exterminio. La siguiente generación apreciará mejor nuestros esfuerzos.

A.S.M.- ¿Cuál es el propósito que tienes con tu obra literaria, como conocedor de muchos “infiernos” (mundos inferiores) que reflejan una realidad oscura muy condensada?
R.R.G.- EL EVANGELIO DE LAS PROFUNDIDADES, es una obra oscura, extrema y quizás polémica debido a los escenarios desarrollados por los personajes y sus vivencias. Objetivamente no es un descenso al infierno de Dante, al contrario, es un ascenso al siguiente estrato del ser, cuando el destructivo humano se da cuenta que sus acciones denigran a la naturaleza y es éste siguiente eslabón de existencia el que se hace cargo de conducir las voluntades depredatorias, asumiendo la responsabilidad y control porque el hombre ha quedado sujeto a su propia corrupción, de la cual no puede salir como especie, pese al esfuerzo individual de limitados servidores. Es este ser superior que empieza a manejar los engranajes, demostrando la futilidad de la humanidad, corrige la historia causando desesperación en los endebles cimientos de la civilización, por supuesto que ese caos destruye la concepción del entendimiento, y puedes llamarlo como buen cristiano, el infierno. Pero esta novela fue planificada como un viaje distinto, se unió al concepto de hyperrealidad, un proyecto que tardé diez años en desarrollar, al final se hicieron tres libros.

A.S.M.- Tú te atribuyes ser el creador de la literatura cybergrind. ¿En qué consiste este nuevo subgénero literario y cómo se diferencia de la literatura cyberpunk?

R.R.G.- El cybergrind nace originalmente en la música, aunque hoy en día es más una actitud contracultural que música, y como género es impopular y siempre será impopular, y no existe un criterio académico de su existencia. Es una simbiosis entre la tecnología y la supraconsciencia, un ente que ya no es humano, pero se origina en su mente y espíritu, el mismo habita dentro de los sistemas de información, como un ser artístico y como un guerrillero, y a la vez simboliza un manifiesto que evoca un mundo nuevo, lejos de ser racional, es imposible si subsiste esta civilización.

Como es demostrable, todos los postulados cyberpunk ya dejaron de ser ficción y han tomado el presente como escenario de sus distopías, por tanto el cyberpunk como literatura desaparece dando lugar a nuevas estructuras que abandonan los pilares creados por esos escritores, cuyas obras tienen más de clarividencia que de ciencia ficción. Hoy este presente se parece más a ese futuro que soñaron los escritores en la década de los setenta, guerras corporativas, control total de la información, identidad personal como propiedad de multinacionales, héroes perseguidos por mercenarios informáticos, computadoras portátiles en el bolsillo. Por ello me atrevo a consolidar este nuevo concepto denominado cybergrind, del término anglosajón que literalmente significa cibermolienda. En esencia es una tesis que pretende demostrar los cambios que la sociedad está dispuesta a enfrentar por el abuso de esos privilegios que hacen la sociedad, nuestra generación no siente el vacío que nuestros hijos van a encarar debido a nuestra actitud indiferente del consumo y la destrucción. No será suficiente la tecnología para rellenar ese vacío espiritual, donde la fe de cada uno se desvanece ante el terror inminente de perder el control, donde la bestia más horrible es la familia que trata de sobrevivir en la casa de al lado. El cybergrind adopta la forma del temor más primordial del humano, perder su estabilidad, enfermedad del siglo XX donde se ha obligado a las sociedades a engordar viviendo vidas sedentarias, y esperando que se cumplan modelos, sin mayores pretensiones. Por naturaleza, el humano es un depredador y guerrero, ha sido concebido para luchar y solo la guerra parece completar su ciclo; siendo la otra opción el abandono total del deseo sometiendo la existencia a la meditación, vivir en espacios etéreos y singulares, cosas que no atraen a las organizaciones que mueven este mundo. Por ello que me atribuyo la creación y denominación de este género literario, porque tengo bases académicas e investigación que puede respaldar mi postulado, además que emprendo una cruzada contra los monopolios de la información, grave delito que afecta a la humanidad.
A.S.M.- En tu libro Hyperrealidad: El evangelio de las profundidades, interpretas el rol de Caronte, el personaje de la Divina Comedia, y conduces al lector del mundo real (en el que vivimos) al “infierno” (mundo oscuro). ¿Qué nos puedes decir acerca de esta tu novela?

R.R.G.- EL EVANGELIO DE LAS PROFUNDIDADES, nace una mañana de abril durante mi temporada de trabajo en la empresa TRANSREDES, donde aprendí sobre el negocio petrolero y pude saborear levemente el desarrollo al nivel primermundista. Sin embargo, el resultado era inequívoco, el sistema absorbía las personalidades de los trabajadores obligándoles a creer que sus vidas eran ideales sirviendo los intereses de la multinacional, y eso me recordó inmediatamente a Bruce Sterling y a William Gibson. Comencé a escribir esta novela primero en un blog (hyperrealidad.blogspot.com), era como una odisea virtual sobre un producto patentado que de repente no estaba bajo el control de los dueños, sino de una entidad celestial que se filtra a través de una antena de radiotelescopio situada en una luna de Júpiter. La personaje principal es una mujer hermosa y sensual que tiene una cierta superioridad sobre otros sujetos, es una genio en matemáticas y puede programar códigos complicadísimos, por eso hace contacto con ese ente celestial realizando un viaje de miles de vidas en un par de noches. Los otros personajes son marionetas de los eventos que estos seres arcanos despiertan. Es cierto que los índices de violencia son bastante exagerados, pero en un momento me parecieron atractivos dado el escenario que se explora exige que el personaje tenga cierto acceso a lo inmaterial y lo inalcanzable.

A.S.M.- Hay escenas en Hyperrealidad, que chocan la estructura emocional y la mente se siente anonadada. El lector ingresa en dimensiones desconocidas donde la muerte parece tener más valor que la vida. ¿Qué función cumple la muerte en tu obra? 

R.R.G.- La muerte, el número trece del tarot, un símbolo temido por los cristianos, pero venerado por las culturas más antiguas del mundo. En esta novela la muerte no es un elemento sagrado y tampoco una aberración. Durante la guerra la muerte es un índice de cálculo para iniciar negociaciones, y durante la revolución es un patrimonio que enriquece a los libertadores. En Hyperrealidad la muerte no es usada como un recurso adjetivo, peyorativo, ni retorcido para intimidar al lector, creo más bien que la vida por si sola sacude y convulsiona mucho más al individuo que la muerte misma; y eso es lo que sucede, las experiencias de vida de los personajes son referencias decadentes de nuestras propias vivencias, aunque en paisajes ficcionales. Y confieso que mi intención fue sacudir al lector con asco o con morbo, sonrío al saber que lo logré, pese a que lo relatado es duro; el noticiero de mediodía contiene información más decadente que podría contextualizarse en una obra como la mía y adornarse con recursos literarios.

A.S.M.- En Hyperrealidad la distopía emerge como algo normal y los personajes atraviesan laberintos que parecen no tener una salida.  ¿En qué momento, se produce ese escape hacia la salida, hacia la “luz”, hacia la superficie del océano, o hacía la solución del enigma?

R.R.G- Quisiera poder aclarar el cuestionamiento sobre la luz del laberinto, pero es una solución muy rápida que no podría darla sin haber publicado mis tres libros sobre hyperrealidad, pero la esperanza del personaje principal, su actitud guerrera, su tenacidad, su transformación y los eventos que logran su evolución hacia el estado superior de conocimiento, minimiza por completo los escenarios caóticos y desagradables que enfrentan en los universos explorados.

A.S.M.- Grandes personajes en la historia filosófica y espiritual del mundo han mencionado su ingreso al infierno, para conocer de cerca la oscuridad. Algunos dijeron que el conocer de cerca la “oscuridad”, les permitió reconocer el valor de la “luz”. ¿Es tu obra un preámbulo para conocer realmente el Yang habiendo reconocido el Ying?

R.R.G.- Dentro de la concepción cristiana de la dualidad, el infierno es la cara oscura, la noche y la caída, pero el punto de vista objetivo de hyperrealidad es totalmente prosaico. No soy cristiano y no reniego de la religión tradicional, sin embargo un enfoque mundano que podría explicar el texto de la novela puede ser un paso necesario hacia la concepción de una nueva humanidad, un hombre nuevo, una evolución intencional, sin tener que pasar por una prueba divina o una tentación, menos por un suplicio tortuoso, esas ordalías han creado supersticiones que aún golpean a las sociedades y el conocimiento se ve limitado a escalas inaceptables, pese a los colosales medios de difusión, aún imperan los prejuicios de la sociedad atormentada, el individuo vive lo que otros quieren que viva y come lo que le dan masticado. Y estoy de acuerdo con la concepción final del Yang, porque una vez concluida la lectura de Hyperrealidad se da una especie de suspiro porque el conocimiento transmitido te proporciona la luz prometida.
A.S.M.- Tu novela Hyperrealidad mereció un premio literario en 2011, y en su primera edición ya se agotó. En su segunda edición, será presentada en la próxima feria internacional del libro de Cochabamba. ¿Qué nos puedes decir respecto a esta presentación?

R.R.G.- Por lo que tengo entendido, esa primera edición se agotó por completo, no hay ni uno disponible y yo andaba diciendo por ahí que era escritor pero no tenía ni un solo libro para vender, por lo que emprendí editar un nuevo volumen de esta obra premiada, mucho más elegante y completamente diseñado por mi persona. He corregido muchos errores y he modificado aspectos que han enriquecido la obra distanciándose de esa primera edición. Me han apoyado este hermoso grupo de amigos denominado Supernova, por quienes su talento y experiencia me han impulsado enormemente en el desarrollo de mi vida artística, por ellos me siento muy entusiasmado en hacer este trabajo libre y placenteramente. Tengo planificado hacer una presentación sui generis en la feria internacional del libro de Cochabamba y repetir la misma en otros escenarios, será una sorpresa muy importante en el medio literario conjugar nuevas tendencias artísticas con lo tradicional.

A.S.M.- Hyperrealidad es una saga. ¿Qué nos puedes señalar acerca de tus proyectos futuros?

R.R.G.- Ciertamente Hyperrealidad es una saga, o un megalibro o un concepto. Al final se hicieron tres libros lo que era uno, y ese libro original que empezó a escribirse en el año 2002 en la ciudad de Santa Cruz y se terminó el 2012, ya eran tres distintos sin correlación o correspondencia temporal, se pueden leer por separado y en cualquier orden. Los siguientes dos se denominan: EL MARTIR DE LOS ORIGENES, y EL LIBRO DE LAS SOMBRAS. Puedo adelantar que no se parecen en nada a EL EVANGELIO DE LAS PROFUNDIDADES, son totalmente disimiles aunque el escenario tiene los mismos criterios como un argumento de fondo, que es el verdadero protagonista de hyperrealidad, un argumento y no un héroe o un villano. Pienso que mi trabajo enfoca la creación de sujetos que no puedes catalogar como Campbell, aunque prefiero denominarlos como servidores, guerreros y maestros. En EL MARTIR DE LOS ORIGENES existe una narración muy activa dentro de lo fantástico y épico, por otro lado el golpe del materialismo, como un aterrizaje forzoso en la tierra que decantan los académicos. En EL LIBRO DE LAS SOMBRAS postulo un mensaje más atrevido, porque en esencia el título significa el manual de un mago, y su contenido son las anotaciones del iniciado en su camino dentro de la magia.

En estos últimos tres años me he dedicado a investigar los conflictos geopolíticos en oriente medio, y su incidencia en el entramado energético. He escrito una novela que ha resultado muy distinta a Hyperrealidad, no es ciencia ficción, sorprenderá a quienes han leído mi trabajo.

Además, tengo una novela escondida llamada LA NUEVA ELITE, que es un relato sobre Cochabamba en el año 2035 después de una revolución económica que demuestra los cambios hacia una sociedad fascista, tengo esperanzas de publicarla algún día junto a EL JARDIN Y LOS NAUFRAGOS.

A.S.M.- Diriges una agrupación que se denomina SUPERNOVA, ¿cuáles son los objetivos de esta organización?

R.R.G.- Supernova es una sociedad de escritores de los géneros ciencia ficción, fantasía y terror con todas sus aristas y ramajes. Se formó de manera espontánea gracias a la iniciativa de Iván Prado, Gonzalo Montero, Dennis Morales y mi persona. Reunimos a los mayores talentos cochabambinos y descubrimos un mismo idioma que nos asombró empezando una excelente relación de trabajo que se ha prolongado en los últimos tres años. Los objetivos perseguidos por esta organización son fortalecer y difundir el trabajo artístico de los escritores de estos géneros mencionados en virtud de rescatar los talentos y creatividad de una nueva generación que tiene mucho que mostrar al lector. Tomamos a Cochabamba como epicentro del movimiento con expectativa de reunir la mayor cantidad de talento posible y expandir como una explosión hacia todas direcciones, de ahí que sale nuestro nombre reflejando un movimiento energético potente e imparable. Por supuesto que hemos cosechado bastantes frutos y excelentes relaciones debido a nuestra unidad y objetividad. Contamos con autores de primera línea como Vanessa Giacoman y Ana Triveño, cuyo estrellato nos favorece en demasía, y un joven escritor que es Miguel Sequeiros a quien admiro mucho, su trabajo recopila muchos elogios. Este variopinto equipo está avanzando en el difícil camino de la literatura, y alcanzando metas nacionales con interesantes contactos internacionales, pero principalmente queremos que el boliviano se sienta orgulloso de nuestros libros.

A.S.M.- Se acerca la feria internacional del libro de Cochabamba, y Supernova, está organizando el segundo coloquio de ciencia ficción y narrativa fantástica. ¿Qué nos puedes comentar al respecto de este evento como Coordinador de Supernova?

R.R.G.- Esta experiencia ya tiene varios años de desarrollo. El primer coloquio se realizó en la feria del libro de Cochabamba de 2013, se mostró al exigente público cochabambino que ya existía una sólida posición respecto a este tipo de literatura, como primera experiencia fue gratificante, los expositores demostraron una sólida base académica, no se cayó en la improvisación y se recopiló todo en video. Ya este año 2015 realizamos un evento similar en la feria del libro de Santa Cruz, donde se llevaron a cabo el desarrollo de temas muy importantes que dilucidaron el crecimiento de nuestros géneros por autores bolivianos, con la presencia de expositores internacionales y escritores muy bien posicionados.

Para esta feria del libro de Cochabamba tenemos pensado impresionar a los asistentes con hermosas presentaciones y magistrales exposiciones que atraerán sin duda a los lectores e intelectuales al foro de nuestros géneros. Pero el objetivo es mostrar que existe una dedicación absoluta a este tipo de arte y que Cochabamba lidera el boom con la mayor cantidad de material disponible y propuestas.

*Escritor, Presidente PENCOCHABAMBA

martes, 11 de agosto de 2015

Avanzar volando

Los sueños son tu transporte
Viaja con tu mente, dulcemente
Lugares que no conoces, tan extraños
Déjate envolver por universos aledaños

¡Sonríe! Que tu mente no te traicione
No te estanques en un desierto sin aire
Ni te ahogues en un mar sin corazón
Pase lo que pase, no pierdas la razón

Domina tu miedos
Supera tus debilidades
¡Vuela! ¡Vuela!
Cuán hermoso... Es "tu planeta"
 
- Ana Triveño Gutiérrez

En: http://anakedlifereservoir.blogspot.com/2015/08/avanzar-volando.html

lunes, 10 de agosto de 2015

WAKA WAKA, UNA SORPRESA FANTASTICA PARA UN LECTOR EXIGENTE


De: Iván Prado Sejas*

Dennis Morales Iriarte, en su obra “Waka Waka”, nos conduce por un valle fantástico, donde la aventura y el enigma son los ingredientes principales. La novela de ciencia ficción está ambientada en una Cochabamba a finales del siglo XXII donde los cochabambinos todavía mantienen su forma de pensar valluna. A partir de un manejo inadecuado de los recursos energéticos y de la tecnología, desaparecen el petróleo y las computadoras, por lo tanto, surge una nueva forma de sociedad.

La trama se centraliza en varias mujeres (Marilian, Zaneth, y otras), en distintos ámbitos, que se enfrentan a una sociedad que todavía mantiene una postura de discriminación hacia la mujer. Existen dos tramas al interior de la novela, e historias dentro de historias. El laberinto narrativo tiene varias alternativas de lectura y conduce al lector por varias dimensiones ficcionales.    

La obra desarrolla un argumento que resulta ser un steampunk, en el contexto global. En la misma se juntan también elementos de ucronía, ciencia ficción dura, cyberpunk y ciencia ficción blanda. Asimismo, la obra con sus varias tramas, es de una estructura narrativa singular; sin embargo, el lector no se pierde e ingresa por un camino fantástico, con vías que el autor ha diseñado creativamente para que el lector disfrute de un viaje.

La gestión del tiempo y el espacio en la novela es de “subidas” y “bajadas”, de relajamiento y tensión, en una dinámica casi dialéctica. La mayor parte de las escenas, está bien referidas, en términos de ambientación y acción. Lo social y lo político reflejan una época donde hay pugna de poder, y los personajes se manejan en un contexto sui generis. La tecnología desarrollada sufre un giro de 180 grados, puesto que, tomando en cuenta la desaparición del petróleo y las computadoras, la sociedad tiene que buscar nuevos desarrollos. Dentro el marco referencial filosófico y psicológico, la sobrevivencia en un entorno abigarrado es la tónica de la novela, y los seres humanos buscan salidas en una sociedad que se mantiene decadente. En la trama “sorpresa” (con lectura inversa) aparecen alienígenas que invaden la Tierra, y los seres humanos se enfrascan en una feroz lucha para evitar ser sojuzgados. Los personajes en toda la novela tienen sus propias características, con roles bien definidos para sí. Con esta novela, Dennis Morales se embarca en una reconstrucción alternativa de la historia y especula sobre una realidad posible.  Entonces, emergen elementos de steampunk y ucronía, donde el autor, cambia los acontecimientos bajo ciertos criterios lógicos y creíbles.

Dennis Morales Iriarte, es un escritor inclinado a la ciencia ficción, con obras en distintos subgéneros. Asimismo, tiene narrativa fantástica con elementos históricos. Es autor de las novelas Venus Reluciente (Ed. Kipus, 2012), Nova (Ed. Kipus (2013) y la Senda del Kharisiri (Ed. Kipus, 2014). Igualmente, ha publicado cuentos en distintos webs, blogs, revistas y antologías. En su afán por divulgar la ciencia ficción en Bolivia, conjuntamente con otros escritores, ha fundado SUPERNOVA, la Sociedad de Escritores de Narrativa Fantástica y Ciencia Ficción de Cochabamba.

“Waka Waka”, de Dennis Morales, es una novela que conduce al análisis de una sociedad decadente a partir de la vivencia de varios personajes donde se destacan las mujeres. Considero que esta novela es muy apropiada para los jóvenes ávidos de aventura, y para los adultos a quienes les agrada el enigma y la sorpresa. En estas circunstancias, Waka Waka es una excelente novela que se convierte en "película" mental con varios trasfondos y que incentiva al lector a realizar el seguimiento de los personajes a través de sus acciones, emociones y pensamientos, dentro de un contexto social y psicológico ficcional.

Ref. Bibliográfica: 
Morales Dennis (2015). Waka Waka. Cochabamba: Grupo Editorial Kipus

* Escritor y Presidente del PENCOCHABAMBA



viernes, 7 de agosto de 2015

¿Quién es Akira?

¿Quién es Akira?
Akira es un niño huérfano, un ser indefenso criado por el Estado, apartado de la sociedad para formar parte de un tenebroso experimento, el mismo que consiste en desarrollar armas neurobiológicas dentro de las conciencias y germinar potenciales extraordinarios, poderes misteriosos que puedan controlar a las masas, quizás ejércitos y ojalá gobiernos. Para ello, sometiendo a un grupo de infantes a cuestionables procedimientos médicos que exponen sus mentes agresivamente a la trascendencia evolutiva de la inteligencia.
Akira es el nombre de un ser ominoso y artificial fruto de la tecnología militar, causante de la destrucción de Tokio y de la construcción de Neo Tokio. En teoría un núcleo de fusión atómica, en realidad, un titán, un destructor, un demiurgo que borrará a la especie marginal de un planeta que empieza a dominar desde su concepción. Un depredador alfa. Un dios.

Akira es un conjunto de cilindros que contienen la esencia de la destrucción y la creación, una matriz de conocimientos superiores que consolidan la inferioridad humana a partir del mismo gen común y la manipulación del ADN primordial, la clave final y primera, la respuesta que permite al homo sapiens acceder a su conclusión como especie regente en éste planeta. Por esa razón, está encerrado en una bóveda ultrareforzada, debajo de un lugar inaccesible, escondido y a la vez expuesto, porque lamentablemente, Akira tiene voluntad propia incluso en la muerte.
Akira es la obra cumbre del cyberpunk, hasta donde se ha llegado más alto rasguñando los endebles hilos que dividen este género de la ciencia ficción y de la fantasía. Un paso obligatorio para quienes estudiamos los ramajes del árbol colosal de la literatura fantástica, y una referencia obligada para quienes dicen amar los comics y el cine. 

lunes, 3 de agosto de 2015

La madurez de la ciencia ficción


Por Cristián Londoño Proaño

 Un amigo vino a mi casa y me preguntó  si la ciencia ficción siempre había tenido reconocimiento del mainstream literario (literatura general). En sus estudios literarios había tenido que analizar la obra «1984» de George Orwell. Le había parecido una obra de extraordinaria calidad narrativa y que expresaba el totalitarismo. Le conté que la ficción especulativa tiene reconocimiento -desde mi punto de vista, mínimo y cicatero- gracias al fruto de décadas de trabajo literario de cientos de autores. Adquirió fuerza narrativa a través de los años. 

 Cuando el género de la ficción especulativa apareció sostenidamente en las revistas, en la década de los años veinte, en los Estados Unidos. Al principio era un género que se lo etiquetaba de interés para los lectores jóvenes.  Los relatos que aparecían en las revistas, en su mayor parte, eran de Space Opera, es decir, tramas que se desarrollaban en  el espacio. Estos relatos lograban interesar a un público reducido, pero lastimosamente muchos de los relatos no tenían buena calidad.  Con el advenimiento de Campbell, los relatos tuvieron una mayor calidad en la elaboración de las historias y la extrapolación científica.  Luego vinieron, los giros revolucionarios del New Wave que desarrolló historias con temas de la psicología, el sexo o la sociología. Y finalmente, en las décadas de los sesenta, los setenta y los ochentas la calidad literaria primó en muchos de los relatos de la ciencia ficción. 

 La ficción especulativa evolucionó y maduró de una manera significativa. Miquel Barceló en su libro Ciencia Ficción - Guía de Lectura comentó que: «el nuevo interés por lo literario y añadido a la experiencia de la ciencia ficción clásica han configurado a partir de los años 70 un género adulto y de gran calidad que, una vez superado el escándalo y el exceso de la experimentación asociado al New Wave, hay ido adquiriendo un creciente peso en el mercado literario anglosajón». Se tiene obras significativas como «1984» de George Orwell, «Un Mundo Feliz» de Aldous Huxley o «La Naranja Mecánica» de Antony Burguess, que ingresaron al mainstream literario.  Autores como Úrsula  K. Le Guin son ampliamente aceptados en el campo de la literatura general al margen del mundo de la ciencia ficción. Su obra «La mano izquierda de la oscuridad» tiene acogida en las universidades norteamericanas y ha sido analizada por su calidad narrativa e imaginativa. 

Previo a esta aceptación de muchas de las obras de ficción especulativa por parte del mainstream hubo menosprecio del género. En la década de los setenta se quiso quitar a las obras como «1984» o «Un mundo Feliz» de la corriente que los parió. Harlan Ellison en su prólogo de «Visiones Peligrosa I» comentó que: «Se lamentaba de hecho que los libros como 1984, Un mundo feliz y Limbo hubieran recibido aclamaciones de la crítica pero no hubieran sido etiquetadas como ciencia-ficción. De hecho fueron automáticamente excluidas de acuerdo con la teoría simplista que «eran buenos libros; no podían ser considerados junto con esa basura de la ciencia ficción»». En Latinoamérica el caso de Borges resulta familiar. En un punto, la crítica literaria lo sacó de la ficción especulativa y lo colocó dentro del mainstream. Ciertamente, prevaleció la idea retrógrada de menospreciar a la ficción especulativa, cuando era un género que avanzaba a pasos agigantados y que entregaba respuestas a las incertidumbres contemporáneas, y se adaptaba a los tiempos. 

En nuestra época, muchas de las obras de la ficción especulativa tienen un amplio reconocimiento de la crítica especializada en el género.  Incluso muchas de las técnicas literarias de la ciencia ficción han sido puestas al servicio de alguna obra de literatura general. Hay que considerar que el género es propicio para el desarrollo de los escritores. Harlan Ellison señaló que: «este campo es más fértil para el desarrollo de un escritor sin lazos ni fronteras, con horizontes que nunca parecen estar demasiado cerca». 

La ficción especulativa es reconocida, sea por capacidad de anticipación de algún detalle científico que en los tiempos contemporáneos resulta normal, o porque algunas obras han sido incluidas junto a la de los grandes nombres del mainstream.

Fuente: http://www.cristianlondonoproano.com/#!La-madurez-de-la-ciencia-ficci%C3%B3n/c1q8z/55bec3bf0cf22a8725859887